

Si bien en las mesas prevén una devaluación para el lunes 27, si al Gobierno le va mal en las elecciones, o sea si saca menos del 30%, lo cierto es que es difícil que eso ocurra, y tiene una explicación.
Si aguantan una semana para devaluar, y lo hacen el lunes 3 de noviembre, le saldrá más barato, por los contratos de dólar futuro en que el Gobierno está vendido, que son a fin de octubre, y las letras que ajustan al tipo de cambio oficial al último día de este mes.












