

A pesar de que todavía no hubo soluciones a sus reclamos y tampoco una convocatoria del Gobierno para retomar el diálogo, el ruralismo confederado comenzó a plantearse que no debe lanzarse, al menos por el momento, un nuevo paro agropecuario.
Con esa idea se mueve por estos días la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), aunque su postura final surgirá de un encuentro que la flamante mesa directiva, liderada por Pedro Apaolaza, tendrá el martes próximo, un día antes de la reunión de su entidad madre, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Los dirigentes de la zona pampeana, que a principios de julio impulsaron –junto con los cordobeses de Cartez y los santafesinos de Carsfe– la concreción del primer paro del campo contra el gobierno de Néstor Kirchner, consideran que la medida de fuerza fue un éxito y que repetirla en el corto plazo entorpecería la misión final del sector: ser escuchado por las autoridades.
“El paro instaló en toda la sociedad el problema del campo. Repetirlo sería un error, hay que buscar la manera de forzar el diálogo para encontrar una solución , planteó un dirigente del sector.
Si ese intento sigue siendo infructuoso, entonces “quedará en claro que esta pelea no es económica, sino ideológica y que el campo es un sector discriminado por el Gobierno , lanzó el informante.
Pero antes de romper lanzas, la gente de Carbap –se espera se le sumen algunas otras de las 11 entidades que integran CRA– se tomará todo agosto para tratar de encontrar un interlocutor válido en el gobierno nacional.
Entre las medidas tendientes a forzar esa instancia está el encuentro con diversos gobernadores. Hoy, la cúpula de Carbap será recibida por el gobernador bonaerense, Felipe Solá, y su ministro de Asuntos Agrarios, Raúl Rivara.
Si bien la reunión, que arrancará a las 10 en La Plata, tiene por objetivo formal que Solá conozca a la nueva conducción de la entidad, Carbap lleva una agenda cargada de asuntos, entre los que no queda afuera la pelea con la administración central. La suba del impuesto inmobiliario rural; el plan la reconversión productiva del sudoeste bonaerense y la guía única para el transporte de ganado serán planteados por los ruralistas, que también quieren discutir con Solá algunos aspectos del Plan Ganadero nacional y la necesidad de que se restablezca el diálogo.
El sector considera que, aún antes del paro, se quedó sin interlocutores en el Gobierno, rol que ocuparon en su momento el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el subsecretario de Agricultura, Javier De Urquiza.
“El que tendría que ocupar ese puesto es el secretario Miguel Campos. Así como Moreno convoca a las empresas que tienen que ver con su sector, Campos debería hacer algo que no hace: hablar con el agro , criticó un productor. Y reclamó que la ministra de Economía, Felisa Miceli, intervenga y llame a la brevedad a los ganaderos para sentarse a negociar.








