El laboratorio Sandoz Argentina, brazo del gigante suizo Novartis y dedicado a la fabricación de medicamentos genéricos, cortó ayer las cintas de su nueva línea de producción dedicada a la elaboración de productos oncológicos.

La inversión, que tocó los 36 millones de pesos, le permite al laboratorio incursionar en un rubro en el que no tenía presencia. Además, le abre las puertas de nuevos mercados internacionales, ya que recientemente la planta recibió la aprobación de las autoridades sanitarias del Mercosur y la Unión Europea, que se sumarán a destinos actuales como México, Colombia, Costa Rica, Cuba, Indonesia y Azerbaijan, entre otros.

La empresa incorporó esta planta, en el barrio de Saavedra, en 2001, cuando se la compró a Roemmers. Por esto, la inversión se destinó a tecnificarla y ampliar su capacidad de producción, que en la rama de las inyectables pasó de las 6.000 a las 60.000 unidades mensuales y de las 60.000 a los 4,5 millones de unidades en el caso de los comprimidos.

De este modo el laboratorio se apoderó de un 25% del mercado oncológico, donde compite con pesos pesado como Abbott, Pfizer, Roche y Raffo.

“La expansión ya tiene unos meses en funcionamiento, aunque ahora estamos al 100 por ciento , dijo a El Cronista Ignacio Ketelhohn, gerente general de Sandoz.

Sandoz Argentina cerró 2005 con una facturación de $ 85 millones, un incremento del 14% con relación a 2004, mientras que para este año estima alcanzar los $ 90 millones.

El otro mercado

Sandoz también está presente en el sector denominado “sólidos ambulatorios (aquellos que se pueden consumir fuera de hospitales), donde produce medicamentos para el tratamiento de la hipertensión, la artrosis y las enfermedades cardiovasculares, entre otros.

Allí, Ketelhohn especifica que la firma tiene una participación menor, cercana al 1%, “aunque hay que tener en cuenta que el nacional que mejor posicionado está, Roemmers, tiene un 8 por ciento .

“El 99% de lo que comercializamos se produce aquí. El resto, algunos antibióticos, se importan desde nuestra casa matriz , destaca el ejecutivo.

La división de medicamentos genéricos de Novartis en el país surgió en 2001, cuando la firma Novartis Generics se quedó con el laboratorio Labinca, que había sido fundado en la Argentina en 1946. En mayo de 2003 la rama de medicamentos sin marca fue rebautizada en todo el mundo como Sandoz.

Sin gran penetración

En la Argentina, el mercado de los genéricos no logró todavía una penetración destacada. De acuerdo a cifras del sector, cuentan con una participación de no más del 10 % sobre el total de la facturación farmacéutica.

Como para tener una imagen de su dimensión, el rubro de los medicamentos éticos (de venta bajo receta), mueve una cifra cercana a los $ 9.300 millones. El laboratorio genérico que mayor parte se lleva es Cassará, con no más de medio punto de participación sobre ese total, seguidos por Fada Pharma, Northia, Richet y Deufen.